Gobierno de Trinidad y Tobago comete crímenes de lesa humanidad contra Venezolanos

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El gobierno de Trinidad y Tobago está cometiendo crimenes de lesa humanidad con los venezolanos que ingresan o salen de la Isla. Desde niños sacados en balsas; hasta peñeros lanzados con mas de 50 personas al mar y sin gasolina, son las atrocidades que comete Trinidad y Tobago contra los migrantes venezolanos.

La tragedia de Güiria que inició hace dos semanas cuando dos balsas desaparecieron en altamar; las cuales tenían como destino la Isla de Trinidad y Tobago.

Tras el naufragio más de 30 cuerpos se han ido encontrando entre hombres, mujeres y niños.

El mandatario del gobierno venezolano a estas alturas no se ha pronunciado; únicamente Tarek William Saab y Carmen Meléndez dieron algunas vagas declaraciones.

La única acción legal hasta los momentos ha sido la detención del dueño una de las embarcaciones involucradas, el cual a su vez también esta de luto por perder a sus hijos y nietos en la misma tragedia.

Gobiernos en silencio y cuerpos sin justicia

Habitantes de Güiria cuentan que la noche del domingo de elecciones dos embarcaciones, Mi esperanza y Mi recuerdo, habían zarpado de las costas venezolanas, cada una con más de 20 pasajeros. Las dos balsas se reportaron desaparecidas el mismo día.

Debido a los tatuajes de uno de los cuerpos hallados, el de Gabriela Subero, presumen que el barco que tuvo problemas fue Mi esperanza, donde ella viajaba. Entre tanto algunos familiares esperaban en el muelle más noticias sobre los otros pasajeros.

Xioleimar Mata se acercó a la instalación para averiguar sobre dos de sus amigos que se montaron en Mi recuerdo.

“Hablé con la esposa de uno de ellos que está en Trinidad, pero allá las autoridades no les dan información. No saben nada. Ellos presumen que están presos, ojalá, y que no hayan naufragado”, cuenta la mujer por teléfono.

Isidro Villegas, esposo de Mata quien dió las anteriores declaraciones; dice que la salida por Güiria se ha convertido en la más económica y rápida. Los migrantes pagan 300 dólares por el viaje (unos 247 euros).

Luego de que pisan la playa de Chaguaramas, empieza la persecución; entre la policia de Trinidad y Tobago y los migrantes. El riesgo mas alto no es el naufragio; al parecer.

Caer en una balsa de traficantes de personas para su explotación, les preocupa más.

“Esta zona siempre ha sido usado por contrabandistas de todo tipo. Sacan droga, combustible, materiales estratégicos como cobre, aluminio, minerales, uranio, y ahora también sacan gente”.  Declaro Villegas.

Villegas se integró con otras familias en un comité para denunciar la presencia de redes de trata de personas que actúan con complicidad de autoridades venezolanas y de los países vecinos como Trinidad y Tobago y las ex Antillas neerlandesas de Aruba y Curazao.

Ante el estancamiento en los tribunales venezolanos del caso de su hijo (quien desaparecio en una embarcación en mayo de 2019); y de otros dos barcos más que desaparecieron el año pasado, las familias han acudido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

“Esto es algo que no ha dejado de pasar, porque en Venezuela la gente está escapando, porque hagas lo que hagas no te alcanzará siquiera para poder comer”.

El gobierno insiste en silenciar estos hechos; mientras Trinidad y Tobago contínua haciendo crimenes de lesa humanidad contra los venezolanos.

Trinidad y Tobago humilla, asesina mientras Maduro y Guaidó callan

El Gobierno de Trinidad ha puesto un cerco a la migración venezolana, que alcanza ya más de 40.000 personas. A finales de noviembre un grupo de niños venezolanos fueron deportados en dos balsas; dejados a la deriva un día.

Por una orden de un tribunal, los niños venezolanos; fueron regresados pero aún permanecen detenidos en Trinidad. Las denuncias de maltratos y detenciones son frecuentes en la isla.

Y en la política de deportaciones parecen haber encontrado en el gobierno regido por Nicolás Maduro  un aliado. Después de este incidente que fue condenado internacionalmente, al menos 160 venezolanos regresaron al país en una operación de deportación coordinada por las Fuerzas Armadas de Venezuela.

Los Gobiernos de Maduro y del primer ministro trinitense Keith Rowley han sostenido encuentros cordiales para hablar de temas en torno a la movilidad humana y la seguridad, incluso después de que Rowley considerara “un asalto” la llegada de migrantes y refugiados a su país y amenazara con más deportaciones para venezolanos sin papeles y para quienes, aún con estatus legal, colaboraran con ellos.

David Smolansky, comisionado del interinatoante la Organización de Estados Americanos (OEA) para la crisis migratoria de Venezuela, ha denunciado que Trinidad y Tobago viola el principio de no devolución que protege a los migrantes y refugiados venezolanos.

Sin embargo, las declaraciones del Presidente interino Juan Guaidó y del resto de integrantes de su gobierno han mantenido silencio al no calificar apropiadamente al gobierno de Trinidad y Tobago como criminal de lesa humanidad.

Aseguró que el peñero que naufragó a seis millas de la costa venezolana había llegado a su destino y fue devuelto. Es el único país de la región que no le ha permitido entrar para evaluar la situación de sus connacionales.

Hasta ahora, ni Maduro ni Rowley se han pronunciado sobre los asesinatos de la reciente tragedia de Güiria.

Tampoco se sabe si se ha activado en la zona una búsqueda aérea y marítima de sobrevivientes u otros cuerpos.

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